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  | Biografía de MANUEL ANTOLIN AGUD
Mi nombre es Manuel. Nací en 1916, en Fuentespalda, Maestrazgo deTeruel. Durante toda mi infancia no conocí lo que eran los juguetes. Eso sí, en la masía donde me crié teníamos todo cuanto daba la tierra. A pesar de la dureza de la época, tuve muchos días de alegría y amistad.
Cuando se proclamó la II República española, mis familiares y amigos celebraron el cambio de régimen, teniendo como ejemplo la República francesa, que parecía disfrutar de libertad y bienestar. Ya con catorce años empecé a tener mis propias ideas, tanto políticas y sociales como religiosas. Cuando se alzaron en armas los enemigos de la República, me alisté como voluntario para defenderla. Al poco ingresé en el P.C.E. Después de un año de pertenecer a la 11ª División Líster, combatí en el frente del Ebro.
Nos vimos obligados a refugiarnos en Francia. Al llegar, nos metieron en campos de concentración, sin nada de comer. Las autoridades francesas nos recibieron como si fuéramos enemigos de Francia. Miles de refugiados
españoles fuimos incorporados a compañías de trabajo, sin paga alguna y tratados como prisioneros. El gobierno de la República emigrado a Francia nos abandonó como a pobres miserables... Cuando empezaba a labrarme un porvenir, comenzó la 2ª Guerra Mundial y Alemania se apoderó de Francia. Habíamos huido del régimen fascista español, y de repente nos metían bajo el régimen fascista franco-alemán. Y de nuevo fui conducido a un campo de concentración, nazi.
Después de varios años mi vida y la de mi familia iban mejorando a fuerza de constancia y de trabajo, a la par que la situación económica en Francia.
He cumplido ochenta y ocho años y mi satisfacción es que los españoles, después de haber sufrido el franquismo, hayan recuperado la libertad.
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PRESENTACION VIDA DE UN REPUBLICANO à la mairie de Fuentespalda le 23 avril 2005
Voy a presentar mi libro titulado "Vida de un republicano español nacido a orillas del río tastavíns" En primer lugar, debo saludar y dar las gracias a aquellos que se han interesado en mi pequeña historia en la que conté mis largas memorias y al mismo tiempo a aquellos que me han hecho beneficiar de una subvencion por parte del gobierno de Aragón, obra de la A.C.H.A., asociación cultural de Fuentespalda, siendo esto una gran sorpresa para mí. Muchas gracias a todos y al pueblo de Fuentespalda por la atención que demuestran conmigo y con toda mi familia. Gracias a la asociación cultural "Hijos de Aragón" y al ayuntamiento. Los primeros momentos de mi vida ya fueron difíciles. Empecé mi vida en una casa de campo, en un Maestrazgo bastante austero y con poco saber de lo que era la lectura para la instrucción de la persona humana. En cambio la gente era ya simpática y de buen corazón. Así, a medida que yo iba transformándome de niño a adolescente, y a persona mayor, como voy señalando en mis memorias la vida humana hubiera podido ser mejor. A pesar de la falta cultural y experiencia, en la masía del Torrero vivíamos también días de alegría y de felicidad. Lo duro eran los trabajos de la tierra, por falta de herramientas y calzados más modernos. Las amistades entre vecinos de otras masías eran sinceras y muy serviciales. Cuando decidí escribir este libro, yo mismo no comprendía que tuviese la importancia que parece que tenga. Toda mi familia, y algunos, hablando en conversaciones de lo que había sido mi vida, mi hijos en particular, esperaban que dejara mis memorias por escrito, como patrimonio familiar.
Cuando terminé, pude presentar un manuscrito el año pasado al público de Fuentespalda. Me manifestaron tanta simpatía que comprendí que algo bueno podía realizar. Para mí ya fue una gran sorpresa de ser tan atendido. Aunque sea un libro de poca importancia, jamás en mi vida podía yo pensar llegar a tanto, puesto que de joven la escuela para mí fue demasiado corta. Apenas cumplidos mis quince años en mil novecientos treinta y uno, se proclamó el 14 de abril la segunda Republica española, con tres palabras simbólicas : Libertad, Igualdad, Fraternidad. Me penetraron en el corazón para toda mi vida y fueron los motivos por los que en 1936 fui voluntario para defender la democracia para todos los derechos humanos. Caro pagué mis propias ideas.(no me pesa) Otros pagaron con su propia vida, sin ningún motivo de perderla. Si habría que pensarlo, las generaciones cercanas a la mía , fueron las más sacrificadas.Todavía hay mucho que hacer en esta tierra para llegar a disfrutar de un bien comun, hasta la paz. Yo quisiera dirigirme a la juventud en general y pedirle que pensara cómo vivieron sus ancianos, como viven ellos mismos en esta época, los que tienen la suerte de ser instruidos y practicar un buen oficio. Por desgracia todos no tienen la misma suerte . El mundo no está todavía en seguridad, sea ecologicamente o sea por el mal estar entre los ciudadanos . Los demonios que desencadenaron la guerra civil en España para continuar con la segunda guerra mundial, sabemos que aunque saben esconderse, existen en muchas regiones de nuestro planeta. Mi ambición ha sido siempre la misma, trabajar, instruir a mis hijos mejor que yo he sido. ¡Qué el bienestar y la Paz reinen en este mundo ! Gracias al ayuntamiento, a la asociación cultural « Hijos de Aragón », a todos los Fuentespaldinos.
¡Fuentespalda existe ! Manuel Antolín Ayuntamiento de Fuentespalda
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Presentacíon en Zaragoza mayo 2005
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Hoy día 5 de Mayo 2005, me presento delante del público Zaragozano con el fin de presentarle un libro con el título ‘Vida de un republicano español nacido a orillas del río Tastavíns‘vecino del Ebro, pasando por el Matarraña. Los primeros momentos de mi vida ya fueron difíciles. Empecé mi vida en una casa de campo, en un Maezstrago bastante austero y con poco saber de lo que era la lectura para la instrucción de la persona humana. En cambio la gente era ya simpática y de buen corazón. Así, a medida que yo iba transformándome de niño a adolescente, y a persona mayor, como voy señalando en mis memorias la vida humana hubiera podido ser mejor. A pesar de la falta cultural y experiencia, en la masía del Torrero vivíamos también días de alegría y de felicidad. Lo duro eran los trabajos de la tierra, por falta de herramientas y calzados más modernos. Las amistades entre vecinos de otras masías eran sinceras y muy serviciales. Cuando decidí escribir este libro, yo mismo no comprendía que tuviese la importancia que parece que tenga. Toda mi familia , y algunos amigos, hablando en conversaciones de lo que había sido mi vida, mis hijos en particular, esperaban que dejara mis memorias por escrito, como patrimonio familiar. Cuando terminé, pude presentar un manuscrito el año pasado al público de Fuentespalda. Me manifestaron tanta simpatía que comprendí que algo bueno podía realizar. Para mí ya fue una gran sorpresa de ser tan atendido. Aunque sea un libro de poca importancia, jamás en mi vida podía yo pensar llegar a tanto, puesto que de joven la escuela para mi fue demasiado corta. Apenas cumplidos mis quince años en mil novecientos treinta y uno, se proclamó el 14 de abril la segunda Republica española, con tres palabras simbólicas: Libertad, Igualdad, Fraternidad. Me penetraron en el corazón para toda mi vida y fueron los motivos por los que en 1936 fui voluntario para defender la democracia para todos los derechos humanos. Caro pagué mis propias ideas.(no me pesa) Otros pagaron con su propia vida, sin ningún motivo de perderla. Si habría que pensarlo, las generaciones cercanas a la mía , fueron las más sacrificadas.Todavía hay mucho que hacer en esta tierra para llegar a disfrutar de un bien común, hasta la paz. Yo quisiera dirigirme a la juventud en general y pedirle que pensara cómo vivieron sus ancianos, como víven ellos mismos en esta época, los que tienen la suerte de ser instruidos y practicar un buen oficio. Por desgracia todos no tienen la misma suerte. El mundo no está todavía en seguridad, sea ecologicamente o sea por el mal estar entre los ciudadanos . Los demonios que desencadenaron la guerra civil en España para continuar con la segunda guerra mundial, sabemos que aunque saben esconderse, existen en muchas regiones de nuestro planeta. Mi ambición ha sido siempre la misma, trabajar, instruir a mis hijos mejor que yo he sido. Mi pensamiento, a los 88 años sueña con una paz universal, no con los ojos cerrados sino abiertos. Para lograr tal acontecimiento, haría falta que los centenares y centenares de aviones de destrucción masiva, se convirtierian en palomas blancas, igual que la paloma blanca que el gran pintor Pablo Picasso presentó a la vista de este mundo en peligro. En la lucha por la libertad y la democracia yo nunca he llegado a ser un héroe, simplemente un defendor de la libertad para el bienestar y la Paz universal. En mis memorias me he acordado de algunas anécdotas baturras de Aragón y también de la Pilárica. Yo no olvidaré que soy un Aragonés con toda su nobleza y un republicano. Quien leerá mis memorias comprenderá que no soy un escritor intelectual, sino un simple ciudadano del pueblo aragonés y de España Para terminar voy a dirigirme exclusivamente a los ciudadanos de Zaragoza a quienes les hace falta respirar el aire puro. Qué visiten el Mataraña y el Maestrazgo donde existe el aire puro de la montaña y del bosque natural. Muchas gracias a todos por haberme atendido con lealdad y simpatía ¡Viva Aragon y la Paz! Gracias al Gobierno de Aragón y al público zaragozano. Mil gracias Manuel ANTOLIN | Republicano
Buenas tardes, Ante todo quiero dar las gracias a los responsables de Liberazión por darme nuevamente la oportunidad de estar aquí con todos ustedes y de participar en la presentación del libro escrito por Manuel Antolín Agud « Vida de un republicano español, nacido a orilllas del río Tastavíns », que ha sido editado por Unaluna ediciones dentro de la colección Amarcord. En esta obra Manuel Antolín refleja paso a paso los principales acontecimientos de su vida y lo hace con sencillez, de una forma directa y sincera, sin artificios literarios, lo que otorga al relato aún mayores visos de autenticidad y de realismo. Nos cuenta Manuel Antolín en primer lugar sus años de infancia en la masía del Torrero, en la localidad de Fuentespalda, Teruel. La muerte de su padre, acaecida en 1918, cuando Manuel tenía tan sólo dos años, marcó sin duda aquel tiempo, así como el fallecimiento de su abuela, pocos meses después. Con minuciosidad el autor desgrana sus recuerdos, la vida en la masía de Torrero, las labores agrícolas, el trabajo incesante que tenía que desarrollar su madre para sacar adelante a sus cinco hijos, los años de escuela, a la que Manuel acudía a diaro tras largas caminatas, para añadir después retazos de historias que se contaban entonces en el Bajo Aragón, como la del bandolero llamado « El Floro », que era en el Maeztrago una suerte de Robin Hood que robaba a los ricos para dar parte del dinero a los pobres… También alude el autor al tiempo en que fue pastor de las ovejas de la masía, labor que desempeñó con especial contento ya que de ese modo se veía libre de las obligaciones escolares y de la brutalidad de un maestro que aplicaba a conciencia aquella horrible frase que dice : la letra con la sangre entra. El momento más duro de aquellos años fue la muerte de su madre, acaecida en 1930, a causa de una bronconeumonía, cuando ella contaba cuarenta y cinco años. « A mí, narra el autor, el fallecimiento de mi madre me parecía imposible. Todas las noches soñaba con ella ». Los recuerdos se hacen aquí especialmente dolorosos tras una pérdida tan importante. Manuel a los catorce años, pasó por el trance de convertirse en huérfano ; poco después la masía y sus bienes se repartieron entre los hermanos. Manuel siguió trabajando las tierras heredadas en jornadas extensas y fatigosas. El 14 de abril de 1931 se proclamó la República, y para el autor fue un acontecimiento decisivo, la expresión de un ideario basado en las tres palabras clásicas, que dieron sentido y contenido a la Revolución Francesa : Libertad, igualdad,fraternidad. « Eso fue para mí, dice Manuel, el camino hacia las ideas progresistas y humanitarias », que sin duda marcaron el rumbo de su existencia. Narra el autor los años de la República, hasta llegar en febrero de 1936 al triunfo del frente Popular en las elecciones y luego en julio el alzalmiento o asonada militar que dio origen a la terrible guerra civil. Vivía entonces Manuel en Valderrobres y allí se unió a la columna anarquista Carod-Ferrer, pero a Manuel algunos excesos de un comunismo libertario a veces mal aplicado por algunos jefes no le satisfacía. « Yo luchaba, explica, por la República, la libertad y la democracia ». Con el tiempo la columna se convirtió en la 25 División del ejército popular, y unos meses más tarde Manuel se incorporó a la 11 División de Lister. Participa después en la batalla y conquista de Teruel, en la batalla del Ebro y más adelante ha de pasar a Francia, como tantos miles y miles de compatriotas, una vez se produce el avance definitivo de las tropas rebeldes. Pasó la frontera cerca de Figueras y llegó a Port Bou. En Francia la decepción fue enorme porque los españoles y españolas fueron llevados a campos de concentración, situados en distintas playas cercanas a Perpiñan, en condiciones infrahumanas. Manuel estuvo primero en la playa de Saint Cyprien y luego en la de Barcarés. En septiembre tuvo la oportunidad de abandonar aquel infierno para ir a trabajar con una familia de Tarascon. Pero no acabaron aquí las aventuras y las penalidades sufridas por Manuel, hasta que se fue abriendo camino en Francia, donde ha residido hasta ahora tras fundar una nueva familia. Pero de todo ello será mucho mejor que les hable el propio autor. Sólo quisiera subrayar por mi parte que la historia que nos cuenta Manuel Antolín en su libro es conmovedora y refleja la tremenda lucha que las personas de su generación tuvieron que llevar a cabo en nombre de la libertad, la fraternidad y la democracia. Muchos pagaron con sus vidas aquel compromiso ; Manuel se salvó en muchas ocasiones de la muerte, como narra en su relato, como si una extraña e inesperada suerte se hubiera aliado con él. Hoy puede mirar hacia atrás con orgullo y pensar que gracias a su sacrificio, y al de otros muchos miles de españoles y españolas, nuestro país logró tras la muerte de Franco alcanzar la democracia. Ellos fueron el ejemplo a seguir al enfrentarse a una asonada que tuvo como resultado una guerra civil de horribles perfiles e interminables años de una dictatura tan cerril como cruel. Si hoy, en nuestro país, podemos contar con una Constitución que al menos sobre el papel garantiza el respeto de las libertades públicas esenciales y de los derechos humanos-aunque nos encontremos en realidad en una sociedad todavía colmada de injusticia social-, todo eso se lo debemos ante todo a hombres como Manuel, que se jugaron la vida por los más nobles ideales, con una generosidad que ha de merecer nuestro mejor aplauso. No quisiera terminar sin dedicar unas palabras a la gran labor que el editor Luis Angel Blasco Muñoz está realizando al frente de Unaluna ediciones, al hacer posible que vean la luz un buen número de novelas, cuentos, libros de poemas o biografías como la que hoy nos ocupa, en una esforzada e incansable tarea que en su conjunto supone ya una singular contribución a la cultura aragonesa. Muchas gracias. Ricardo Vásquez Prada, escritor y periodista Jueves 5 de mayo, a las 20 horas LIBERAGOZA Calle Palafox Zaragoza |
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